miércoles, 2 de diciembre de 2009

- Entonces, ¿dice usted que es lector profesional de periódicos?

- Así es.

- ¿Y qué es lo que hace exactamente?

- Básicamente, me siento y leo el periódico.

- ¿En serio? ¿Y le pagan por ello?

- ¡Ni se imagina cuánto!

- ¡Pero si cualquiera puede leer el periódico!

- Eso piensa todo el mundo, pero no es así, ¡ni mucho menos!. Hace falta conocer las diferentes posturas y gestos homologados por la AMLP, recogidas en la directiva 9/11.

- ¿AMLP?

- Sí, Señor. La Asociación Mundial de Lectores de Periódicos.

- Debe estar usted de broma.

- ¡Por supuesto que no!

- Pero… también hay gente a quien le gusta leer el periódico, y seguro que lo hacen tan bien como usted.

- Querido amigo, permítame decirle que nadie lee el periódico con gusto, solo por costumbre. Lo más normal es que sientas, como mínimo, un poquito de aversión, y como máximo, indiferencia. Muertes, malos tratos, crisis, catástrofes. Ni siquiera el público aficionado al género de terror podría encontrarlo atractivo.

- Y a usted, ¿le gusta?

- Es mi trabajo.

- Pero, ¿por qué pagar a alguien para que lea el periódico? ¡es ridículo!

- Bueno, alguien tiene que concienciar al mundo de que la actualidad es importante. Si la gente ve a alguien leer un periódico piensan que ellos también deberían hacerlo.

- ¿Y quién le contrata a usted?

- Yo ahora mismo leo para telefónica.

- ¿Telefónica?



- Eso es, ellos me pagan para que lea, y la gente a su vez, al verme, piensan que deberían leer. Algunos van a aquel quiosco en ese preciso momento, y compran un ejemplar. Éstos, y los que lo han comprado cerca de casa mientras se sentían culpables por no estar actualizados, engrosan el número de alcanzados por inserción publicitaria de telefónica.

- ¿Así que es eso?

- Claro, ¿o es usted de los que piensa que aún se puede confiar en la información que da cualquier medio de comunicación? ¡No me haga reir!

- YO solo… yo pensaba que…